Una de las tareas más habituales que los desarrolladores de iOS tenemos que lidiar en el día a día, es la comunicación con una API Rest, enviarle una petición con parámetros concretos, y recibir una respuesta, normalmente en JSON. Si esa API la están desarrollando también en el momento que tú haces tu aplicación, siempre te encuentras con algún fallo que en un primer momento no sabes si es culpa de la respuesta de la API o la interpretación que estás haciendo tú en tu código. Para poder saber rápidamente de que lado está el fallo, podemos usar una herramienta muy útil en estos casos, llamada Postman.